Sobre el origen del 8 de Marzo como Día
Internacional de la Mujer existen diversas versiones que hacen difícil descifrar la fecha exacta
que dio origen a esta conmemoración.
Muchos historiadores toman como referencia el dramático incendio,
provocado por los propietarios en una fábrica textil de Nueva York, en el que
fallecieron más de un centenar de trabajadoras, algunos especialistas ubican
este suceso el 8 de Marzo de 1857, otros, el 25 de Marzo de 1911, en el que más
de 140 jóvenes trabajadoras, la mayoría inmigrantes italianas y judías,
murieron en el trágico incendio de la fábrica Triangle en la ciudad de Nueva
York. Este suceso tuvo grandes repercusiones en la legislación laboral de los
Estados Unidos, y en las celebraciones posteriores del Día Internacional de la
Mujer, se hizo referencia a las condiciones laborales que condujeron al
desastre. Estas mujeres sólo pedían tener el mismo salario que los hombres,
descanso dominical, derecho a la lactancia y reducción de la jornada laboral.
Se sostiene que el origen para celebrar un Día Internacional de la Mujer
Trabajadora se basa en la propuesta que Clara Zetkin, (1857-1933) una de las
precursoras del feminismo, presentó en
la II Conferencia Internacional de Mujeres Socialistas celebrada en Copenhague
en agosto de 1.910, pero basada en la celebración del ‘Women´s Day’ que las
socialistas norteamericanas festejaban desde 1908 para reivindicar el voto
femenino. Clara es considerada la impulsora fundamental del Día Internacional
de las Mujeres.
Las Naciones Unidas manifiestan que el Día Internacional de la Mujer ha
adquirido una nueva dimensión mundial para las mujeres de los países
desarrollados y en desarrollo y es una
gran ocasión para reflexionar sobre los avances conseguidos, exigir cambios y
celebrar los actos de valor y decisión de mujeres comunes que han desempeñado
una función extraordinaria en la historia de los derechos de las mujeres.
Sin embargo, aún hoy más de mil millones de seres
humanos subsisten con menos de un dólar al día y en su mayoría son mujeres.
Concretamente en Medellín el 54.4 de la población según datos del Dane corresponde al sexo femenino, el 56% ha
sufrido algún tipo de violencia, el 48% vive en condiciones de pobreza y el 11%
en condiciones de extrema pobreza. Requerimos pues aunar esfuerzos y sumar
nuestras acciones afirmativas para erradicar la pobreza, la violencia y la
ignorancia y para propender por la igualdad de sexos y el empoderamiento de las
mujeres, que pueda alcanzar la igualdad formal y real de sus derechos y de sus oportunidades.
Patricia Schild Ortiz